El gobernador Osvaldo Jaldo se refirió a los homicidios registrados durante los primeros días de enero en Tucumán y puso especial énfasis en el caso de Erika Álvarez, hallada sin vida en Manantial Sur. En ese marco, valoró el trabajo conjunto entre el Poder Judicial, el Ministerio Público Fiscal y la Policía de la Provincia, que permitió avanzar en el esclarecimiento de los hechos y concretar detenciones.
Al iniciar su exposición, el mandatario provincial remarcó la importancia de llevar tranquilidad a la sociedad frente a versiones que cuestionaban el accionar institucional: "Hablaban de la impunidad en la provincia de Tucumán, de que no había justicia, de que el gobierno cubría a determinados personajes, funcionarios o parientes".
En la misma línea, el Gobernador destacó el rol de las fuerzas de seguridad y la utilización de herramientas tecnológicas y operativas para dar con el sospechoso del crimen: "Hoy hemos podido capturar a un supuesto asesino de una de las víctimas que hemos tenido acá en la provincia de Tucumán. Y en ese sentido no hay duda de que el Poder Judicial es el que tendrá que juzgar, pero nadie puede desconocer que, si este personaje salía de la provincia, salía del país, íbamos a tener problemas".
El mandatario provincial subrayó que las detenciones concretadas reflejan un cambio de paradigma en materia de seguridad y persecución del delito. En ese sentido, afirmó: "Hoy este señor está detenido porque se acabó la impunidad en Tucumán. Por eso Miguelón detenido, al igual que el Petiso David y por eso hay un montón de delincuentes que se paseaban frente a la cara de los funcionarios y jamás nadie les hacía nada. Hoy los delincuentes más peligrosos saben dónde están, en la cárcel de Benjamín Paz".